SOL DE LA TARDE 1903
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Sol de la tarde óleo sobre lienzo 299x 441 cm The Hispanic Society , Asturias |
Este impresionante lienzo , pintado durante el verano de 1903 en la playa de Valencia , constituye indudablemente la apoteosis suprema de Sorolla como pintor de las faenas del mar , además de la culminación de su madurez plena en la conquista del color y la materia pictórica como ingredientes esenciales de su expresividad plástica y ejemplo máximo de la energía desbordante de su temperamento artístico.
El cuadro que regresa por primera vez a España desde que fuera adquirido por Huntington como la obra más importante del pintor incorporada hasta entonces para las colecciones de The Hispanic Society of America , es el resultado más valiente de la expresión poderosa y vehemente de los pinceles de Sorolla, que derrochan en cada centímetro cuadrado de su tela la esencia misma de la pura pintura, como no refleja ningún otro de sus grandes cuadros de pesca, pintados antes o después de éste.
En efecto , Sorolla ya se había atrevido años antes a conceder un protagonismo monumental a una escena de pesca en su espléndido lienzo La vuelta de la pesca , del que, como ya se ha advertido reiteradamente , éste es consecuencia. Sin embargo, el artista transforma por completo la interpretación pictórica de áquel, de una serenidad contenida y armoniosa en un lenguaje completamente nuevo , fogoso y apasionado , que encumbra Sol de la tarde a las más altas cotas de modernidad y audacia plástica que diera hasta entonces la pintura de este género
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Enganchando los bueyes, Valenciaóleo sobre lienzo 82 x106 cm Museo de Bellas Artes, Asturias |
La extraordinaria fuerza de esta pintura en la que pescadores y los bueyes adquieren unas dimensiones verdaderamente colosales, sobrecogiendo inmediatamente al espectador , traduce bien a las claras las ambiciones puestas en ella por Sorolla, suponiendo un gran éxito para el artista durante el periplo internacional en la que expuso desde el año siguiente de pintarse y, sobre todo, tras su exposición personal celebrada en 1909 en la sede de la propia Hispanic Society , consagrándose en buena medida a partir de entonces como el símbolo de su triunfo americano.
Aquí en esta escena del acarreo de una barca de pesca que arriba a la playa tras acabar la faena, bañada por la luz crepuscular del verano valenciano , Sorolla muestra de entrada una audacia extraordinaria en su misma composición , al atreverse a hacer protagonistas fundamentales del cuadro los cuartos traseros de los bueyes que entran en las espumosas aguas de la orilla para remolcar la embarcación, que el artista sitúa en el plano más próximo al espectador y que se aprestan a enganchar con el gran garfio que sujeta el pescador del extremo derecho . La agitación efervescente de la espuma de las olas caracoleando entre las vigorosas patas de los animales de tiro es seguramente el trozo más atrevido de pintura realizando nunca por Sorolla. Sus pinceladas anchas y continuas , aplicadas con grandes brochas de una vez , sin dudas ni insistencias , traducen espléndidamente la tensión extenuante puestas en él por el artista durante su ejecución.
Junto a las poderosas figuras de los animales que se adentran en el mar Sorolla polariza la tensión física de la maniobra de varado de la embarcación en el marino que sujeta el pesado gancho de hierro , sin duda la figura humana de mayor intensidad y audacia pictórica del conjunto, dispuesta con elegancia rítmica de un tenante clásico en la posición tensa y esforzada de las extremidades . La enjundia pictórica de este personaje, modelado a base de colores puros y vívisimos , especialmente atrevidos en la ejecución de su rostro, contrasta poderosamente conla fractura extraordinariamente suelta y sintética con que Sorolla resuelve el resto de los pescadores , que trata con un abocetamiento extremo, aumentado aún por las proporciones de la tela.
En este sentido el cuadro constituye el punto culminante hasta entonces en toda la obra de Sorolla en el uso del color puro , aplicado directamenente al lienzo desde los tubos de pintura,con una osadía plástica verdaderamente inaudita en su propia trayectoria hasta entonces y en el panorama artístico español de su entorno que, sin embargo, se vuelve absolutamente armónica y natural cuando se contempla el lienzo desde la distancia que exigen sus dimensiones.
Como puede deducirse ante la envergadura de tan vigorosa y monumental pintura , Sorolla dedicó un intensísimo trabajo previo a su preparación . Así, la idea de su argumento y composición debió rondar en su cabeza algunos años antes ya que en 1899 pintó un delicioso cuadro Enganchando la barca, Valencia, que ya plantea los elementos fundamentales de la composición. A través de ella , parece que el artista tenía ya decidido el asunto del cuadro,pero pensaba en otro tipo de composición y planteamiento escenográfico.
"Bibliografía : Sorolla, Begoña Torres González , Edic Libsa
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