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viernes, 30 de diciembre de 2011

VERANO DE SOROLLA





VERANO 1904


Verano
óleo sobre lienzo 149x252 cm
Museo de Bellas Artes de Cuba





En 1904 Sorolla se lanzó a un ritmo enfebrecido y creciente dándolo todo en su afán de expresar lo esencial - la luz que es lo más variable , lo más fugitivo  lo más traidor -con fin de trasladarlo , instantáneamente , de la manera más fiable posible , al  lienzo. Esto supone realmente una imposibilidad física , un esfuerzo de titanes , agotador,en el que la mano, por rápida que sea, será incapaz finalmente de seguir las  "impresiones " de la vista.

Pero el valenciano no cejará en su empeño si es verdad que un artista llegó a conseguir en alguna ocasión este sueño, sin duda debió de ser Sorolla .Es cierto que el levantino nace de alguna manera superdotado para la visión del color y la luz , pero también se debe reconocer que, este don, lo acrecentó a fuerza de trabajo y lucha sin fin. No hay que creerse que la mayoría de los cuadros de Sorolla, fueron creados tan espontáneamente como se pudiera sospechar . Antes de acometer cada una de sus obras , hubo un período de  preparación en el cual el pintor , por medio de estudios numerosos de dibujo y de color,ya de conjunto, ya de detalle, trató de familiarizarse con el asunto que debía representar




Así , también de esta bellisíma composición conservamos multitud de apuntes, dibujos  y bocetos. El tema es sencillo y, a la vez, tierno y cotidiano: un grupo de pequeños chavales avanzan, en diagonal y de izquierda a derecha ,hacía un niño pequeño , casi un bebe, que se resiste al baño, protegiéndose  entre las faldas de su madre.Como suele ser habitual en estos momentos ,la composición se  vuelve a estructurar a través de lineas diagonales,  en tres términos o franjas que,en ocasiones como ésta, viene marcada por los trazos oblicuos que sugiere la espuma del oleaje.

Por supuesto aquí ya ha desaparecido  todo residuo de costumbrismo y en su lugar la tela se entiende como grandes manchas de color y de luz. Una vez que Sorolla ha encontrado su registro , ya  no lo abandonará nunca : figuras infantiles en el agua, paleta brillante, brillos acharolados sobre la piel  mojada de los niños  luz envolvente  y a veces cegadora , que nunca disuelve del todo los volúmenes , el fluir del agua transparente que se deposita en la orilla en suave espuma , en fin, todo un amplio repertorio aplicado a estos cuadros.


Mercedes Tamara 


30 diciembre 2011





Bibliografía : Sorolla, Begoña Torres González , Edic Libsa