sábado, 26 de enero de 2013

El RIO A ORILLAS DEL SENA CERCA DE BETENCOURT CLAUDE MONET

                       El RIO A ORILLAS DEL SENA CERCA DE BETENCOURT 1868
El río a orillas del Sena , cerca de Betencourt
óleo sobre lienzo  81,5x 100,7 cm
Chicago, The Art Institute




La relación entre Monet y el mar comenzó muy pronto, ya que el joven artista se estableció, junto con su familia, en el puerto normando de Le Havre a mediados de la década de 1850. En principio, Monet no se sentía demasiado atraído por la pintura al aire libre –y, por tanto, de la pintura de paisajes marinos- y se dedicaba a dibujar caricaturas de vecinos y conocidos. El talento del joven llamó la atención de un pintor que se había establecido en Le Havre años antes, Eugène Boudin, todavía considerado uno de los grandes pintores de marinas del siglo XIX. Y aunque las pinturas de Boudin no atraían mucho a Monet, aquel convenció al joven artista de que lo acompañara en sus salidas para pintar al aire libre. El tesón de Boudin tendría a la larga sus frutos, y Monet reconocería, varios años después: “si he llegado a ser pintor, es gracias a Boudin”







Mar gruesa en Etretat
óleo sobre lienzo 66x 131 cm

Paris, Musée d´Orsay 



Como pintor de marinas, Monet debutó en el Salón, y sus temas no se reducen únicamente a las elegantes regatas y los mundanos baños, sino que el mar le fascinaría toda la vida: la forma en que dormita en los días soleados y sin viento, la forma en que brama tormentoso y turbulento o se arruca sombrío y melancólico. Pero también representa lagos y estanques y una y otra vez su río, el Sena.


Para ello, obseva una parte del agua en sus diversas manifestaciones que están condicionadas por el clima, por otra parte lo concibe como superficie de reflexión en la que fragmenta el paisaje circundante como puede verse en el tema que nos ocupa El río a orillas del Sena cerca de Betencour donde la protagonista ; una mujer situada en la parte izquierda abajo del cuadro con un vestido de rayas muy elegantemente vestida , parece que se ha detenido junto a una barca para contemplar la belleza del río en esta zona de Betencourt.


En este cuadro Monet hace evidente que el agua es un medio de abstracción. A través de los objetos representados , superficies cromáticas de diferencias mínimas estructuran y dan ritmo al cuadro. El espejo de superficie del agua difumina las referencias espaciales de la pintura del paisaje, construyendo así un paso en el camino hacía la pintura no figurativa, la pintura abstracta. Monet seguirá desarrollando este principio , formulado ya muy temprano, en sus más tardíos paisajes acuáticos, en los cuadros de rocas,y, sobre todo, en los estanques de nenúfares, hasta alcanzar una radical disolución de los objetos.




Mercedes Tamara 
26-enero-2013


Bibliografía : Claude Monet, Edit Biblioteca El Mundo
                      El Impresionismo, Edic Taschen

1 comentario:

  1. Los impresionistas se caracterizan
    por captar un instante fugaz a
    través de lo que contempla su
    retina .
    Y Monet tiene un ojo privilegiado
    que lo mismo pinta el mar y el río
    en un estado sereno, como cuando
    las aguas están revueltas.

    Tantas pinturas dedicó a las
    aguas de ríos, acantilados y
    mares que su perfecciona hasta
    el grado de llegar a plasmar
    la disolución de los elementos
    hasta llegar a alcanzar la
    abstracción.

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